jueves, 9 de septiembre de 2010

El NIÑO Y EL GUSANO DE ORTIGA


Un niño fue herido por un gusano de ortiga. Corrió a su casa y dijo a su madre:


- Me ortigó fuertemente, pero yo solamente lo toqué con suavidad.
;- Por eso te ortigó – dijo la madre -, la próxima vez que te acerques a un gusano de esos, agárralo con decisión, sin caricias, y entonces será tan suave como seda, y no te maltratará de nuevo.

Al insolente, irrespetuoso, o delincuente, debe demostrársele siempre que la autoridad prevalece sobre él.


REFRAN : EL VALIENTE  VIVE HASTA QUE EL COBARDE QUIERE

No hay comentarios:

Publicar un comentario